Encontrando felicidad y propósito a través del servicio

2017

 

Una pequeña semilla, incluso si comienza como tristeza o insatisfacción, puede convertirse en sueños y resultados mucho más grandes, una lección que Pramiti Upadhyay, un estudiante de ingeniería mecatrónica de 19 años de University of Petroleum and Energy Studies (UPES) en la India, aprendió hace tres años cuando comenzó su organización sin fines de lucro, que ahora ha alcanzado a más de 3,000 jóvenes indios. SOCH, que significa Samaritans ‘Organization for Citizens’ Happiness y también significa “pensamiento” en hindi, busca llevar programas motivacionales y educativos a algunos de los niños más pobres de la India.

“Me di cuenta de que tenía mucho que ofrecer a los demás durante uno de los momentos más difíciles de mi vida”, dijo Upadhyay. Fue en su año sabático antes de ir a la universidad que experimentó un ataque de depresión y empezó a trabajar como voluntaria como una forma de levantar sus ánimos.

La alegría que ella encontró en esta experiencia la llevó a fundar SOCH, un esfuerzo que ha crecido para involucrar a más de 60 voluntarios, muchos de los cuales son estudiantes de UPES, trabajando en dos ciudades.

Los programas de SOCH van desde iniciativas de alfabetización y concienciación sobre el trabajo infantil y la salud mental, hasta el trabajo para reducir las tasas de deserción en las escuelas públicas. El éxito de los programas ha sido profundo. Upadhyay sabe también que el trabajo está “dando un propósito a los voluntarios” y demostrando tanto a ellos como a los niños, que pueden ser agentes de cambio en sus comunidades, algo que ella misma ha aprendido muy bien.